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Finalmente había llegado, era el día de la boda de Ana, este era el día con que tanto había soñado he invertido meses en planificarlo, la diminuta y pintoresca iglesia estaba llena de amigos y familiares, los rayos del sol penetraban cálidamente a través del colorido vitral y la suave música de un cuarteto de cuerdas resonaba por todo el auditorio.
Ana desfilo por el pasillo de la iglesia hasta encontrarse con David, el gozo que experimentaba era obvio, este era el momento que había esperado por tanto tiempo. David tomo gentilmente su mano y ambos se colocaron frente al altar.
Pero cuando el ministro les pidió a Ana y a David que se expresaran mutuamente los votos de compromiso matrimonial, algo inesperado ocurrió, una hermosa joven en medio de la congregación, camino hacia el altar y tomo la otra mano de David, otra joven se acerco y se paró al lado de la primera, seguida por otra joven más, pronto había seis bellas jóvenes de pie al lado de David, mientras este le expresa sus votos a Ana.
Los labios de Ana comenzaron a temblar, mientras sus ojos se inundaban con lágrimas.
- ¿Qué chiste es este?- le susurró Ana a David.
- Lo… lo siento mucho, Ana- dijo él sin levantar la vista.
- David ¿Quiénes son estas chicas? ¿Que estas sucediendo? – dijo ella con voz entrecortada.
- Son chicas de mi pasado- respondió él con tristeza.- Ana… ellas no significan nada para mí…pero la realidad es que a cada una le he entregado parte de mi corazón.
- Pero yo pensé que tu corazón me pertenecía solo a mí- dijo ella.
- Así es, así es- dijo él entre ruegos. Todo lo que te queda, te pertenece.
Una lágrima rodo por la mejilla de Ana. Y entonces, despertó.
Ana escribió una carta en la que me contaba su sueño. ―Cuando desperte decía su carta, ―Me sentí tan engañada. Pero después me invadió este sucio pensamiento: ¿Cuántos hombres podrían pararse a mi lado el día de la boda? ¿En cuantas ocasiones entregue mi corazón en relaciones a corto plazo? ¿Habrá quedado algo para ofrecerle a mi esposo?.
Sabes, a menudo pienso en el sueño de Ana, es una imagen estremecedora y pienso cuántos jóvenes hoy en día están viviendo está forma de relaciones a corto plazo, he llegado a comprender que el señorío de Dios no pretende solamente remendar mi percepción de lo que es el verdadero romance, sino transformarla completamente. Dios no desea que solo actúe de manera diferente, Él quiere que piense diferente, que mire el amor, la pureza y la soltería desde su perspectiva, para poder desarrollar una nueva actitud y estilo de vida. El fundamento de esta nueva actitud es lo que yo llamo ―Amor prudente.
Pablo describe este tipo de amor en filipenses 1:9-10.
"Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo."
El amor prudente crece constantemente y va profundizando cada vez más en la práctica del conocimiento y la ciencia; él mismo abre nuestros corazones para que podamos discernir la perfecta voluntad de Dios para nuestras vidas, haciendo posible que seamos puros y sin mancha ante Él.

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